Chrysoperla carnea

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Chrysoperla carnea

INSECTOS

Chrysoperla carnea

La especie Chrysoperla carnea es un voraz depredador natural de plagas agrícolas.

Controla efectivamente:
• Pulgón
• Mosca blanca
• Trips
• Pulgón verde
• Minador de hojas
• Gusano del fruto
• Gusano elotero
• Ácaro blanco
• Araña roja

Destaca por su gran adaptabilidad a condiciones ambientales adversas y amplias fluctuaciones térmicas. Su actividad depredadora se mantiene en un rango de temperaturas entre 12 y 35°C, lo que la convierte en una solución versátil para el control biológico en diferentes épocas del año.
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Biología

En su estado adulto, la Chrysoperla carnea se alimenta de secreciones de algunos insectos, néctar y polen.

Las hembras ponen un huevo soportado por un pedicelo de aproximadamente 10 a 15 mm de longitud, el cual queda adherido a la superficie de la hoja cerca de las posibles fuentes de alimento para las larvas. El huevo es de color verde claro, mide aproximadamente 0.75 mm de longitud y conforme madura se torna pardo. Al eclosionar, el corión que queda es de color blancuzco.

Incubación: El tiempo de incubación puede ser de 6 a 7 días a una temperatura de 20 a 21°C, disminuyendo a 2 o 3 días con temperaturas superiores a 30°C. A temperaturas mayores de 40°C disminuye la viabilidad del huevo.

Reproducción: Una hembra puede ovipositar de 500 a 1000 huevos en un periodo de 30 días.

Conservación: Los huevos se pueden conservar a una temperatura de 7 a 10°C por un periodo de 18 a 20 días sin afectar severamente su viabilidad.

La larva es depredadora en sus tres primeros instares con hábitos alimenticios amplios. Puede devorar huevos, ninfas, larvas y adultos de pulgones, gusanos, ácaros, trips, chinches, piojos harinosos y moscas. Sus presas deben tener un cuerpo relativamente suave, tamaño apropiado y sin capas muy endurecidas.

Las larvas son excelentes caminadoras que detectan presas por métodos químicos, físicos y visuales. Enfrentan dificultades alimentarias con lluvias intensas, temperaturas fuera del rango 12-30 °C, plantas muy vellosas o con sustancias repelentes. Son activas entre 12 y 35 °C, con temperatura óptima de 19 a 32 °C.

El adulto vive alrededor de 90 días con promedio de 45 días. El desarrollo completo de huevo a adulto toma aproximadamente 20 a 25 días a temperaturas de 25 a 30 °C. Los adultos recién formados se dispersan con ayuda del viento.

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